Pelillos Sobaqueros

Pelillos sobaqueros o como ir a la playa sola y no aburrirse.

En un intervalo de mi trabajo (un intervalo de 5 horas) da tiempo a irse a la playa un buen rato. Prometo que solo buscaba paz y tranquilidad, estaba muerta de cansancio, del atracón de trabajo de estos días.
Creo que a la naturaleza la medida del botijo le pareció insuficiente, sino no me lo explico.
Tumbada tan ricamente en mi toalla, estaba mandando smses, con las piernas al sol y el resto bajo la sombrilla cuando de repente una ráfaga de viento asesina arrancó mi sombrilla de cuajo. Salió volando dando volteretas mortales a toda velocidad. Nunca había visto girar tan rápido una sombrilla. Yo corría detrás como una loca, pero la condenada me llevaba mucha ventaja. La gente gritaba. Cuando por fin, se clavó como una estaca en pecho de vampiro, en una toalla azul. Gracias a Dios vacía. Pedí disculpas a diestro y siniestro, mientras la gente hablaba por lo bajini.
Me giré imaginando el resto de sombrillas tiradas, torcidas o arrancadas como la mía. Pero ni se habían inmutado. Volví a mi toalla tratando de incrustar de nuevo la sombrilla en la arena como si de un martillo neumático se tratara. Miré hacia donde se había clavado la sombrilla. Al lado ví dos caras que me eran familiares… De repente caí en la cuenta de que eran un exjefe y su novia, uno que tubo problemas con la Seguridad Social por tenerme sin contrato… sentí las nauseas ante la visión de la especie de tanga que llevaba.
Deseé transmutarme en arena para que la gente dejara de mirarme.
Al cabo de un rato calculé que la gente ya se habría olvidado de mi incidente. Fuí a mojarme los pies en el agua. Como iba arregladita para después volver a trabajar, no me quité ni las gafas de sol, con la intención de solo mojarme hasta la cintura. Sobre todo ni un agota del cuello para arriba. Que sino llegaría con unos pelos de miedo. Había un poquillo de oleaje así que yo quietecita en la orilla que esta vacía de gente. Todo el mundo en su toalla. Una ola me moja un pie…, otra la rodilla…, otra media pierna… “Huy esta que viene parece que salpicará mucho” pienso. Me pongo de espaldas a la ola para que no me moje la cara. De repente fui golpeada en la parte trasera de las rodillas, justo donde te hacen el jueguecito ese de tirarte y me desequilibré. Después fui engullida por el agua dando vueltas como una croqueta. Luchaba por sujetar las gafas que eran de las buenas. Aparecí sentada en de culo en la arena de espaldas al agua. La gente se reía mucho.
Volví humillada a mi toalla. Cerré la sombrilla para evitar un asesinato y puse una toalla encima para hacer peso. Para olvidarme me puse a escribir. A los 30 segundos, se hizo la sombra y algo me cubrió medio cuerpo y la cabeza. Hice una bola con la toalla que me acababa de caer encima y la tiré lejos con rabia. El de la toalla de detrás de mi se partía…
Yo hundía la cabeza en la toalla para que nadie oyera mis carcajadas.
Por la mañana antes de todo esto, me levante y al estirarme frente al espejo, me escandalicé ante mis axilas. Medio dormida me depilé urgentemente (casi me llevo hasta las cejas) mientras pensaba en la vergüenza de no haberme dado cuenta y que me hubieran visto así en la playa. Ahora creo que nadie hubiera tenido tiempo a fijarse.

La llanera solitaria

Por fin he vuelto, entre el viajecito que no terminaba nunca, el curro en B y el micro-curro nuevo que he cogido y ya os contare, no he pisado mucho por aquí. Eso s,i tengo un montón de hojas sueltas con post y anotaciones para no olvidarme de contar todas las cosas. Así que empiezo ya.
He desaparecido estos días por España adelante. Ha estado muy bien. Cuando salen por televisión, los presentadores de informativos de toda la vida o Ramón García, ver a mi abuela decir que esos son de su pueblo, porque los conoce de hace muchos años ya, es siempre entrañable.He desaparecido estos días por España adelante. Ha estado muy bien. Cuando salen por televisión, los presentadores de informativos de toda la vida o Ramón García, ver a mi abuela decir que esos son de su pueblo, porque los conoce de hace muchos años ya, es siempre entrañable.
Cosas sorprendentes que siempre me suceden; como en cierta cuidad que ni leyendo en el idioma autóctono ni en ingles, que era la otra alternativa, supe que había de menú. No había nada en español por ninguna parte y eso que era una franquicia de bocadillos muy conocida. Menos mal que no soy alérgica a nada comestible, lo más curioso que aun después de probar el bocadillo seguí sin identificar todos los ingredientes. Otra, por ejemplo, una dependienta en una librería, me animó a que preguntara una y otra vez hasta que me contestaran en castellano, “es que alguno se le olvida”, me dijo.
Uno de los muchos sitios por donde que he pasado es Atapuerca. Solo por encima, por llegar tarde solo nos dejaron ver la excavación desde arriba. Muy interesante y sobre muy instructivo pues en mi condición de parada el aprender técnicas de cazar mi propio alimento es muy útil. He visto unas trampas para cazar caballos estupendas, lo que voy a ahorrar en carnicería. Para el pescado con bucear en la playa con la boca abierta creo que quedará resuelto.
Me he comprado un botijo en Burgos para ahorrar energía y colaborar con el medio ambiente.
Pero lo mejor de todo sin duda, ha sido una excursión nocturna a un río de Logroño, con emanaciones de agua caliente subterránea que forma unas balsillas en las que te puedes meter. La afluencia de gente es continua, o eso me contó quien hacía de guía. Por lo visto va gente de día y de noche, aunque nieve, todo el año. El agua este muy caliente donde no se junta con el cauce normal del río con lo que no me parece descabellado. Pero sabiendo que va tanta gente, no hay ni una farola, ni una luz, ni nada. Cuando llegamos a la poza “oficial” estaba llena de gente, y nada mas meter el dedo gordo del pie, me abrasé. No era nada apetecible el baño, contando que durante todo el día, no había bajado el termómetro de los 35º.Tristemente desistimos del baño y dimos un paseo por la orilla oscura, hasta que llegamos a una zona todavía mas negra, si cabe. Allí un grupo de bañistas volvían de unas pozas mas salvajes y por los gritos parecía que mas templadas. Decidimos cruzar, estaban al otro del río, y probar suerte.
Cruzar un río con cantos rodados no es fácil.
Cruzar un río con cantos rodados y con “raneras” es difícil.
Cruzar un río con cantos rodados, “raneras”, de noche cerrada sin luna, es muy difícil.
Mientras venia el grupo de jóvenes, unos 8 o 10, chicas y chicos, nosotros nos enrollábamos las toallas alrededor del cuello para tener movilidad con los brazos. Total, de noche nadie te ve hacer el ridículo.
Mis movimientos eran como los de los astronautas en la luna.Cuando llegó el momento de cruzarnos con el grupo. Mi acompañante me llevaba unas rocas de ventaja y no lo distinguía entre el resto de personas.
Entonces en un alarde de agilidad, resbalé y me caí de culo estrepitosamente. Increíblemente mi trasero fue parar a una roca plana y seca, librándome de un mas que probable empalamiento. Mis pies en el agua, hasta más de las rodillas, la toalla convenientemente enrollada al cuello y seca, las manos con raspones y una de mis chanclas flotando en el agua. Al principio solo se oían croar con más intensidad a los cientos de ranas que parecían reírse de mi. Empecé a reír sin parar. Todos los presentes también de reían. Hasta que uno de los chicos del grupo dijo: “Cuidao, cuidao, que esa risa es de llorar, seguro que ha hecho daño”. A lo que mi amable compañero, que forcejeaba con una chica del otro grupo por intercambiar de posición en la misma roca soltó: “Tranquilos, que no es de las vuestras”. Yo no podía parar de reír.
Así que abandoné la ropa y la toalla a su suerte en una roca grande. Me decidí a cruzar por mis propios medios ya que la ayuda se carcajeaba y no me era nada útil. Alguien a mi espalda decía que por ahí no, que había raneras. Me imaginé que las raneras serían las casas de las ranas y la idea de pisarlas y que saltaran sobre mis pies, no me hacía ninguna gracia. Así que nerviosa empecé a preguntar “¿por donde?, ¿por donde?, ¿que son las raneras?, ¿que son las raneras?”. “Las plantas del agua”, me responden, vaya, yo muerta del asco y eran unas simples algas, además ya las había táctado casi con el trasero hacia poco. Es curioso, aunque a cada paso me abrasaba o me congelaba el pie, no podía hacer movimientos bruscos sino quería partirme la crisma. Hasta que por fin metí los pies en agüita templada.
La sensación es maravillosa agua templada, rocas suaves por las algas, el cielo brillando de estrellas, miles de ranas croando…
Hasta que no aguante mas sin estar quieta y empecé tener demasiado calor. Primero me dio por pensar en voz alta si el agua sería alucinógena con tanta rana dentro, después quise hacer turismo por las rocas y pozas cercanas.
Había otra persona en la misma poza que nosotros. Estaba quieta y silenciosa, flotando en el agua y solo le sobresalía la nariz. Iba con cuidado de no crear oleaje o la ahogaría.
Tanteaba las distintas temperaturas y profundidades de las pocillas cercanas, hasta que llegue a una que parecía más grande medio oculta tras una roca. Estaba muy oscuro, cuando de repente vi que estaba de pie casi pisando unas piernas abiertas con pelotillas flotando. Discretamente me volví por donde había venido, el hombre ni se había inmutado. Cuando volví con mi acompañante, aseguro que nunca más me volvería a sacar de casa.
Otro día haciendo senderismo por el nacimiento de un río de Navarra, una tortura porque esa agua cristalina y azul, con esos peces delgaditos, gritaba “tirate”, “tirate”, pero resulta que estaba prohibido tocar el agua y una voluntario medio ambiental, nos aparecía en cada recodo del sendero. Cuando llegamos al punto accesible mas alto, paramos a comer unos bocadillos. El vigilante nos hizo salir de la orilla del río, “para que no cayera nada al cauce”, dijo. Así que no nos dejó, tirar ni una miguita al agua. Sentí lastima de las truchas, así estaban de flacas, seguro que ellas estarían de acuerdo en que unas miguitas biodegradables les sentarían de maravilla. En total 3500Km. dice el cuenta kilómetros de mi coche. Y la verdad con todo lo que he dormido y lo que he estado pateando, supongo que debo ser sonámbula y doy vueltas a las rotondas con el coche mientras duermo, sino no me lo explico.
En el viaje de vuelta conduciendo yo solita, por las montañas gallegas, solo se oía una emisora de radio, “Radio 5, todo noticias” es muy curiosa. Cada media hora dan las noticias y entre medias, o un minidocumental radiofónico, o alguna canción horterilla o viejísima. Es curioso, como durante 2 horas Contador estaba llegando a la meta para proclamarse vencedor del Tour de Francia y las 2 horas siguientes siempre acababa justo de llegar a la meta. Yo me imaginaba al pobre Contador, como en Oliver y Benji con ese gol de 3 capítulos, pues con una pedalada interminable sobre la línea de meta, bajo una lluvia de gotas de agua mineral. En medio de informativo e informativo, sonó una canción, que llamó mi atención, como siempre en el anonimato sin presentación. Me gustó mucho, subí el volumen no la había oído nunca, y no tenía nada que ver con las músicas que ponen en esa emisora habitualmente. Parecía de cantautor, y hablaba de que lo acababa de dejar la novia. Decía algo así: Ahora soy un llanero solitario, un cowboyperdido en el asfalto de la gran ciudad,con armas de jueguete para dispararahora soy un llanero solitario, un cowboyperdido que perdió las ganas de llorar,soy el más “guápido” de toda,siempre al Oeste de mi soledad...
Trate de memorizar lo máximo posible, para después buscarla. Y lo conseguí. Tras 15 días de búsqueda por Internet, he dado con Luis Ramiro, su canción K.O.boy y su nuevo disco recién nacido. Lastima que por aquí no hay Fnac y ni tiendas de disco presentables. Así que me quedare sin el CD, con gran pesar. Pero no dejo de canturrear la melodía en mi cabeza.
Pero es que yo, aunque no tengo novio al que dejar, conduciendo, me sentía… una llanera solitaria, perdida en el asfalto de la carretera, las mas “guápida” de toda la autopista…

Balance anual

1 año mas =
+ 3 arrugas
+ 2 kilos (eso dice mi bascula)
- 1 talla (que nadie pregunte como es posible, pero eso dicen mis pantalones)
- deudas
+ ropa
- 1 muela
+ salud
mejor cv
+ cultura
0 idiomas
? ligues
+ otro ex
+ de 10 amigos nuevos
- de 5 enemigos nuevos
+ sonrisas
- lagrimas
no esta nada mal...

Sincronizando amor

Llueve. No me gusta cuando llueve, me deprime. Odio cuando llueve en verano.
En estas fases depresivas mi subconsciente rebusca algo negativo sobre lo que lamentarse y sufrir. Hoy le ha dado sobre la soledad amorosa.
No puedo dormir, en vez de lamentarme en la cama, escribo.
El Amor, la atracción o el deseo sacan lo mejor, lo peor y lo más original de las personas.
Recuerdo, cuando era pequeña, que un amigo me regaló una rosa, sin decir más palabras. Yo guardé los pétalos, entre las hojas de un libro, durante mucho tiempo. Mucho mas tarde me entere que mi amigo creyó durante años que había tirado la rosa debajo de las ruedas del coche nada más marcharse. El con los años acabó casándose con mi mejor amiga y yo desaparecí de sus vidas.
Este tipo de sentimientos siempre están desacompasados. Cuando tu si, yo no, ahora que yo si, tu no.
De cuando ser novios, no significaba mas que ir de la mano por la calle, recuerdo una declaración de intenciones en toda regla. Se presento en mi casa, yo estaba planchando. No sentía nada parecido a lo que el me estaba contado. De lo avergonzada y nerviosa que me puse, se me cerró la tabla de planchar de golpe, dándome en la nariz. Desde aquel día se dedico a ligar con otra amiga.
Tu si, yo no… A veces te da rabia decir no, no sentir lo mismo, no poder corresponder.
Cuando alguien se lo trabaja tanto, llevándote a un acogedor restaurante desierto y dándote la sorpresa con un regalo lleno de frases de cariño, flores y una marioneta, los camareros y cocineros están esperando a que digas si, y duele decir no. Sobre todo cuando tan caballerosamente, acto seguido, te dice que no se sentiría orgulloso, de haber dicho si, tan pronto, hubiera sido demasiado fácil. Guardo la marioneta con mucho cariño. Por si alguien se pensaba que le acerque un mechero nada mas llegar a casa.
Tras un desengaño amoroso familiares y amigos, te abren los ojos. No era para ti, mereces algo mejor… Incluso una misma se anima diciéndose: el no me merece. ¿Pero que pasa cuando si te merece? Cuando tu sabes que el se merece alguien como tu. Una chica legal, que nunca le pondrá los cuernos, que no se va con chicos con pareja. Que sea cariñosa y apasionada, alegre y divertida. Que lo cuidase bien y que sobre todo no le hiciera daño. Alguien como tu, vamos como yo.
Pero no claro, una esta pensando en sapos disfrazados de príncipes azules. Y no se da cuenta, que no existen los príncipes azules y si hay alguno, se disfraza de sapo, para que no se lo merienden.
Y ves a tu amigo intentando salir con chicas, pobrecillo, piensas, trata de olvidarme. ¡Tonta!. Se ríe de mi y hace bien, porque una sigue pensando en el cabrón impresentable de turno, que sabes le lleva roto el corazón a por lo menos 10, pero claro, por supuesto, que contigo será diferente. ¡Ilusa!.
Entonces tu amigo se hecha novia formal, un encanto, una como se merecía y te das cabezazos contra la pared.
Ya esta hecho, tu no, yo si. Más cabezazos.
La vida te va dejando cosas tan divertidas y originales como estas. “yo quiero volver con mi novia, tu vuelves con tu novio, pero nos hacemos amantes, en serio” (Claaaaaro, y los respectivos, que también se líen entre ellos no?). “El sexo aumentaría nuestra amistad” (vaya será posible?, yo soy una gran convencida que el sexo lo estropea todo, para bien o para mal pero todo lo estropea). “Es que en todo este tiempo nunca me preguntaste si tenia novia” (despistada que es una). “Te quiero como a una hermana” (No por Dios, nada de conventos). “Ríete, ríete, con un poco de suerte mis hijos, serán tus hijos” (Huy vaya lío, los amigos de mi amigos, son mis amigos... )
Entonces, cansada ya de hacer el idiota, decides escuchar al tu corazón y a la vida y aceptarlo todo como venga. Como cuando en una boda, aun esquivándolo para no tener que cogerlo, el ramo de la novia me dio en la cabeza. ¿Que el chico vive a 3.000 Km? Yo si. ¿Qué al chico le gusta mas tu amiga? Yo si. ¿Qué te dice que quiere que te vayas a vivir con el y a los 15 días ni ya ni coge el teléfono? Yo si. ¿Qué para el solo eres una mas? Yo si. ¿Qué es un mentiroso con premeditación y compulsivo? Yo si. Lo dicho estas cosas siempre van desacompasadas.
También la vida, deja cosas bonitas que se graban en tu cabeza, independientemente de si llegaron a algo o acabaron mal. Frases que llegan y tocan la fibra sensible. “Al cuerno que estén los jefes delante, me gustas y me da igual que nos despidan, yo solo quiero besarte.” (las cenas-baile de navidad, de empresa, crean buen ambiente entre los trabajadores). “No te he besado en toda la noche, porque era tan perfecto que temía estropearlo” (las segundas citas están para recuperar tiempo perdido). “Eres una delicada flor, aunque puedas cargar pesos”. “No me gustaría perder algo bonito contigo”. “Podrías hacer feliz a cualquiera”. “En estos momentos no puedo ofrecerte nada, excepto yo” (¿y te parece poco?)
Ojalá el Amor fuera voluntario.
Me eliges, te elijo. ¿Felices? Perdices. Tengamos un hijo. Pero solo sabe de sentimientos, no entiende del lugar equivocado o el momento equivocado, la persona equivocada.
No trabaja con mapas, ni puntos de encuentro y tampoco sincroniza relojes al tiempo.
Abro google y escribo “sincronizar el corazón”. Pincho en voy a tener suerte. Una página de Saludmiami.com habla sobre unas “Minicomputadoras para reciclar y sincronizar el corazón”. Justo lo que necesito.

Debería probarlo

Cuando veo a un desconocido con un perro bonito y sociable (soy un imán para perros y niños pequeños), suele surgir la típica situación; comentarios sobre lo bonito que es el perro, como se llama, sobre la raza, la edad. El dueño o dueña le abre la boca si tiene pedigrí y si es simpático hace que el animalito haga alguna gracia. Para el dueño suele ser algo de lo mas normal que le dirija yo, o cualquier otro, la palabra. Hace poco traje desde 700 Km., un cachorro de mastín, para unos amigos. EL pobre bicho se mareaba mucho, cada hora y media tenía que parar, en las áreas de servicio. El pobre perrito, cuando se reponía del mareo parecía una atracción de circo. Perseguía a los niños, todo el mundo quería acariciarlo y el se dejaba. Así que conteste muchas preguntas sobre el nombre, la edad, la raza, etc. Los perros son una poderosa arma para ligar. Tampoco me parecieron mal los comentarios sobre cuanto crecería, lo grande que se haría, que si tendría mucho genio, etc. Yo iba toda orgullosa con el cachorro, que en el coche se hacia un ovillo silencioso y en cuanto pisaba hierba parecía enchufado a una corriente eléctrica. Sin embargo la misma situación con pequeñas modificaciones no parece tan normal, quizá un día lo pruebe.
Por ejemplo, chica acompañada de un chico guapo: - Huy, que chico mas guapo llevas…
- Si verdad, se llama Fulanito y tiene 27 años. Mira, mira, tócalo y ya veras que piel más suave tiene… Yo rascándole detrás de las orejas y el cuello – Es precioso y que grande para la edad que tiene!
- Fulanito, Fulanito, abre la boca para que esta chica te vea el pedigrí. - Es una monada, pues estos crecen un montón…
- Huy si, no veas tu que grande…

Botones, imperdibles y desnudos

Cuando compré mi móvil actual, buscaba algo sencillo y barato. – “Que llame y mande mensajes, me llega” – Pedí. Resultó que me salía mas barato un móvil con cámara, blutuchi y mp3, que uno simple, sin nada. A la cámara le vi poca utilidad inicialmente, pues yo con mi cámara digital me llevaba bien y las fotos del teléfono eran malas. Al final toda tecnología, se vuelve imprescindible. Ahora cargo con un solo trasto. Le he quitado el indiscreto “clic” sonoro. Y sigo haciendo tantas fotos como antes, ósea, casi ninguna.Hoy, me rompí la cabeza, tratando de explicar el color de unos cojines, por teléfono.- Color ladrillo, pero no todo liso, con unas frutas sobre blanco.- Pero ladrillo o blanco? Es que estoy en la peluquería.- Ladrillo! Pero con cuadros blancos como la cerámica de los suelos.- ¿Y las frutas son blancas?- No, las frutas son color fruta. Venga que cierran ya, ¿lo cojo o no?- Pero si son colorines no. Es que con el secador de fondo no te oigo.- A ver que son color ladrillo, con cachos blancos con frutas color fruta. Uvas color uva, peras color pera. (Viva la fluidez de mi vocabulario)- Es que no se – entonces tuve la idea.- Mira le hago una foto y el lunes cuando vuelva me dices si te gustan o no. – Muerto el problema.Lo dicho, las tecnologías se vuelven prácticas e imprescindibles. Dentro de poco pensaran por nosotros. Las dependientas por supuesto ojipláticas.La mercería, una de esas de toda la vida, que voy de siempre, es terriblemente cutre. La estancia esta repleta de cajas que anuncian con tosca letra de de rotulador su contenido, no hay ni un milímetro desaprovechado. Cuelgan desde el techo todo tipo de artículos. Al entrar la sensación es que te tragará todo el apelotonamiento de cosas. Todo esta viejo y gastado. Hasta las dependientas. Los mostradores parecen tablas de carnicero, talladas finamente a cuchillo por el paso de los siglos. Voy, porque si no lo tienen allí, no lo tienen en ningún sitio.Nunca había ido tan hasta el fondo, como hoy, porque siempre esta lleno de gente. El mostrador del final era de cristal y para mi sorpresa en vez de hilos o botones, había una colección de calendarios de bolsillo. Todos con fotos de chicos guapos, cachas y desnudos. Eso si, debidamente censurados, por recortes de papel en forma de hojas de parra o de calzoncillos. Por su puesto he hecho una foto con la cámara-espía de mi móvil.
P.D.: Se recogen votos a favor de “tender” las fotos en este casto blog. Bueno… vale… también la de los cojines.

Santiños

CV. arrojados al abismo hasta la fecha: 56
Entrevistas rechazadas por teléfono porque yo lo valgo: 6
Puestos en que he sido aceptada y he rechazado, si, porque yo lo valgo: 4
Entrevista presencial número: 11
Lugar: Una academia perdida en la nada, sin numero en la puerta, ni cartel en el patio interior.
Tiempo en espera: Llego tarde, no lo encuentro, llevo 10 minutos dando vueltas.
Titulito del puesto ofertado: curso de atención al cliente en portugués.
Empresa: No sabe, no contesta.

Entre mis múltiples obligaciones como parada, aparte hacer entrevistas compulsivamente y dar un poco de guerrilla a familiares y amigos, también tengo que simular que busco empleo con ahínco. Así que hay que apuntarse a algún curso del inem. Pues para ampliar cultura portugués e ingles. También porque para el resto pedían un tipo de estudios que yo no tengo. Iba con miedo. Miedo a que si no aceptaba el curso me quitarían la prestación. Por lo que ponía en la carta se suponía que iba a una entrevista para saber si me aceptaban en el curso o no. Y yo iba dispuesta a hacer lo que fuera para que no me aceptaran. Cuando tras un laberinto de pasillos y oficinas en las que nadie sabía nada, llegue junto con otro chico a un aula grande con mesas en u y medio llena. Me senté en una esquina. El que hacia las veces de entrevistador lo 1º que nos dijo fue que no se iba a descartar a nadie, solo era una entrevista para saber el nivel de cada uno y formar grupos homogéneos. Mi corazón empezó a palpitar no me libraría del curso. Después dio los horarios. De 9 a 2 todos los días, hasta el 7 e septiembre. ¡De 9 a 2! ¡Todos los días!. Que barbaridad. Si a la tercera hora era imposible que te acordases de lo que te habían dicho la primera. Solo dejaba las tardes libres y si cualquiera de los que estábamos allí quería buscar de verdad empleo no le iba a dejar mucho tiempo libre. Además las entrevistas suelen hacerlas por la mañana, y más en verano. Nada, dejaría de cobrar, todo mi plan estival a la basura y a buscar curro rápidamente. Mientras en entrevistador repartía las fichas con los ejercicios, con cara de buena persona le pregunte que podía pasar si rechazaba el curso. Nada, me dijo. Tranquila que no me quitaban la prestación. Volví a respirar, desde que había entrado no lo había hecho. Se hizo el silencio y todos comenzaron a rellenar la ficha. Entonces empecé a estornudar y como en el aula no había mas muebles que las mesas, retumbaba mucho. Me miraban como si estuviera tuberculosa. Excepto el de mi lado que se partía y no para de decirme “santiños”. Rellene mis datos y deje la ficha en blanco. No tengo ni idea de portugués. En la entrevista personal dije a todo que si. Aun estoy esperando a que me llamen para empezar… se habrán abrumado con mi nivel de portugués y les estará costando encontrar alguien me iguale. Yo voy poniendo velas a los “santiños” para que aparezca el ingreso el día 10. Que ahora, para mí, fin de mes es del 5 a 10.