Mis 5 peores citas (entrega 4)

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El yogurín del que voy a hablar hoy salió de mi entorno laboral. El se empeñaba en ser cliente de mi empresa y mi empresa se negaba una y otra vez. Un día hablando por teléfono en estricto tono laboral, me coló que me quería invitar a una cena por las molestias. Me dio la risa, si hubiéramos cerrado el negocio aun, pero precisamente cuando le dimos negativas tantas veces no tenía sentido. Decía que yo era buena persona, que me había esforzado mucho y no era culpa mía que fracasara el negocio. Me hacía gracia que un chico mas joven que yo, me tirara los tejos tan descaradamente. A partir de ahí hasta la fecha de la cita cogió la confianza como para llamarme varias veces antes del evento.
Me contaba que le parecía una chica para algo serio (que manía todo el mundo con esto) que se quería comprar un piso, sobre la empresa que acababa de montar, que le gustaría contratarme como secretaria cuando fuera bien, y trataba de parecer a mis ojos formal, de fiar, lo mas lejos posible de un típico joven alocado y sin futuro.
No recuerdo donde cenamos (la cita hizo mucha mella en mi…) pero si recuerdo lo que hicimos después, pasar por delante de una bolera y entrar a jugar.
A mi no se me puede retar ni de pensamiento, que mi subconsciente se vuelve loco y la lía.
-¿Sabes jugar a los bolos?
- Jugar se jugar…
(Como al ajedrez, mover se mover las fichas, pero estrategia cero patatero)
Y a mi que me da igual llevar calcetines chillones y zapatos de payaso en una cita estelar, me planté en medio de la pista a hacer strike, tras strike, o como se escriba la palabrita. Y los hice, venga tirar bolos, como si hubiera entrenado todos los fines de semana los últimos cuatro años.
- ¡Vaya! Pues si sabias jugar…
- Que va pura suerte, enseguida se me cansará el brazo y no daré a ninguno.
- Ya, ya

Como gané la primera me propuso la revancha, que también gané. Me ponía cara de pena, pensaba que lo hacía en plan vacile.
- No me pongas esa carita que me das pena y me dejo ganar.
El se esforzaba, hacía posturas y movimientos profesionales, cambiaba de bola constantemente y yo trataba de ponerlo nervioso para que fallase. Y parecía funcionar, me estaba divirtiendo mucho. Hacía el parvo a posta y aun así puntuaba era mi noche.
La tercera “porque no nos vamos hasta que gane una” también la gane, todavía con mayor diferencia. Los jugadores de las pista de al lado no paraban de reír.
La cuarta ya fue de paliza, yo estaba cansada, me dolía el brazo y hacía rato que no me divertía y no sabia porque.
Al ir a devolver los zapatos notaba tensión; pero si iba con tacones y los calcetines de rayitas chillonas en la mano. Cualquier ser humano se reiría de mi.
Salimos fuera, él ya no hablaba. Entonces lo entendí; el chico responsable, formal y de futuro prometedor, era un niño que no quería perder ni a las chapas. Un niño con un orgullo grande. Que se había amargado toda la noche por perder con una chica a la que quería impresionar, chica que iba arreglada fashion y ponía el culo para fuera haciendo el payaso para tirar la bola. Si lo llego a saber hubiera perdido a posta, o no…
Creo que nunca me pasó pero se me encendió el chip maligno. Llovía fuera. Y me puse en plan me mojo el pelo y me despeino. No teníamos paraguas. “Se me van a deshacer los rizos”. La chica a impresionar ahora protestaba por su look capilar como si su húmeda cabeza solo sirviera para portar los folículos pilosos correspondientes.
Se marcho sin ni siquiera darme un beso de despedida. Su orgullo y resquemor se lo impedía.

Al día siguiente envié un sms en son de paz “Me duele muchísimo la mano, juguemos la revancha hoy me ganas fijo”. Nunca respondió.

Nota: Quien con niños se acuesta…
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5 comentarios:

Gata dijo...

Me encanto la posdata jajajjajaa
y todo como siempre
Emm...lokaaaa q la foto que sale es de mis macetas!! jajaja

Gata dijo...

claro! dame tu mail y te las mando
Lo peor va a ser encontrar el color, pues sólo se vende allá. Le he encargado uno a un amigo q se va ahora para allí, para poder pintar una pared de una habitación de la casa
Besos

Blog A dijo...

Que mala... jaja me gusta.
un beso

Zentolo dijo...

Nota mental: nunca retarte a nada... jajaja
Sólo faltó añadir: para todo lo demás, Master Card jajaja

juan dijo...

me meo de risa...jeje das con cada uno... un abrazo